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martes, 14 de febrero de 2012

RUTA A LA DEHESA DE CAÑAMERO

El pasado miércoles día 8 de febrero los alumnos de Cañamero y Logrosán  realizamos una ruta a la dehesa de Cañamero. 




Comenzamos dicha ruta desde el Caño, situado en la carretera EX-102, dirección al Colegio Fausto Maldonado, continuando el camino hasta llegar a la ermita de Santa Ana. Una vez allí tomamos el Camino Natural GR- 116 que se encuentra detrás de esta ermita. 
Tomando este carril pasamos un primer cruce que dejaremos a un lado para tomar el segundo cruce que nos encontremos. Dejando a la derecha el Camino Natural. 
Más adelante  aparece otro desvío, donde giramos de nuevo a la derecha. Desde este último cruce comenzamos a observar la dehesa, ha cambiado por completo el paisaje, dejamos campos de olivos para entrar en zona adehesada. 




Este terreno esta dedicado al ganado ovino y vacuno. También se realizan actividades como la pesca y el tiro al plato.




Durante el trayecto pudimos contemplar especies vegetales como el olivo, la encina, el alcornoque y la jara.






Una vez llegado a la carretera decidimos ir a visitar el Vivero, ya que está dentro de los límites de la dehesa y se encontraba a pocos metros. Para ir al Vivero hay que ir con precaución porque hay un tramo de carretera.




En este recorrido observamos animales como ovejas, y cigüeñas en una pequeña torre posadas en sus nidos.




Llegamos al Vivero, con la intención de visitarlo, pero el encargado no se encontraba.


A la vuelta nos acercamos al río Ruecas, donde vimos aves como el ánade azulón, la garza real, la lavandera blanca y la mirla.




Retomamos el camino hasta llegar a las antiguas estaciones. Estas instalaciones se construyeron para la red ferroviaria que nunca llegó a funcionar. Curioseamos dentro de estos edificios abandonados. 




Nuestra idea era quedarnos allí a comer para celebrar el cumpleaños de una de las alumnas, pero el tiempo no nos acompañó, se levantó mucho viento y tuvimos que volver a clase. 
Esta ruta es lineal, la vuelta es por el mismo camino. La distancia total son 13 kilómetros.



lunes, 23 de enero de 2012

RUTA A LA SIERRA DE LA MADRILA Y A LA ERA DEL GATO (20/01/12)

Un día más salimos de ruta por los rincones de nuestras tierras. Así pues, decidimos visitar hoy la Sierra de la Madrila y la Era del Gato. Se trata de una ruta de dificultad media de unos 5.5 km de recorrido y 976 m de altitud.

La ruta de hoy parte de Cañamero, tras hacer previamente, un plano para guiarnos. Sobre las 9 y media cogemos nuestros coches y subimos al puerto de Berzocana por la antigua carretera de Cañamero- Berzocana. Para ir hasta la Sierra tenemos que ir en dirección Navezuelas y desviarnos en el primer camino de la derecha (a unos 20 metros de la rotonda). El camino está señalado por un cartel informativo que nos indica que es el geositio número 16, Sierra de la Madrila. El camino empeora pero unos metros mas adelante hay una pequeña explanada en la que podemos dejar nuestros coches. A partir de ahí la ruta se hace a pie.

Nos adentramos en la Sierra, entre pinares de pino resinero ( Pinus pinaster) con el propósito de encontrar icnofósiles tipo crucianas, así que recorremos cancho tras cancho observando minuciosamente cada pared. Es espectacular seguir el camino por lo alto de la sierra que discurre entre enormes paredes de cuarcita armoricana. Las crucianas son icnofósiles originados por la reptación de los trilobites del periodo Ordovícico (500 M.a.) en un fondo marino arenoso. Finalmente, subiendo a un terreno mas alto observamos en algunos crestones cuarcíticos una pared llena de buenos ejemplares de crucianas. Lamentablemente vimos que recientemente uno de los mejores yacimientos de este tipo de icnofósiles había sido expoliado impunemente, con lo que tenemos serias dudas de que este tipo de yacimientos o geositios deban ser señalizados para que público los visite. 



En la zona en la que estuvimos (y que por supuesto no vamos a desvelar) vimos también un espectacular yacimiento de otro tipo de icnofósil denominado Skolithos ( agujeros realizados por gusanos arenícolas que vivieron hacen 500 m.a.).


Visto los fósiles decidimos parar un rato a descansar y reponer fuerzas para subir a uno de los canchos mas altos de la Sierra,  Risco Viejo. Este cancho escondía una de las mejores vistas del entorno, pudiendose contemplar el pantano del Cancho del Fresno, Cañamero, Logrosan con su batolito, el Pico de La Villuerca, las rañas de Cañamero e incluso el Castillo de Puebla de Alcocer, a lo lejos.



Tras otro breve descanso continuamos nuestra ruta regresando a nuestros coches para subir a la Era del Gato. La era se encuentra en la carretera de Navezuelas (EX-197) en el collado del Brazo situado entre los valles (sinclinales) del Río Ruecas y la Garganta de Santa Lucía, con la peculiariedad, como pasa en otros collados de la zona de ser divisoria de las cuencas del Guadiana y del Tajo. Debido a su situación se trata de una zona de fuertes vientos donde los agricultores aprovecharon para construir la era y usarla para trillar con sus "bestias", el aire se llevaba la paja quedandose unicamente en el suelo el grano. La era está totalmente empedrada y rodeada por una pared de piedras de apenas 30 cm de altura.


A parte de disfrutar de la geomorfología observada en este punto son increibles los paisajes consecuencia de esta geomorfologia. La vegetación en el collado es escasa debido a su climatología, sin embargo en los valles, según vamos bajando o subiendo en altitud aparece una variada y densa vegetación formada por robles, alcornoques, encinas, pinos, vegetación de ribera, etc mezclada con zonas de cultivo de olivos, castaños, cerezos, almendros, etc.

 En este punto concluye nuestra ruta partiendo de nuevo a Cañamero.

miércoles, 11 de enero de 2012

Ruta al Cancho de las Narices Castañar de Ibor-Robledollano

Río Ibor
El pasado día 5 de enero realizamos la ruta al Cancho de las Narices, que comenzamos en Castañar de Ibor, en el cruce que va a Robledollano, y tomamos esta carretera.

Para quien quiera hacer esta ruta a pie, avisamos que puede ser peligroso, puesto que vamos por la carretera y es importante llevar el chaleco reflectante para advertir nuestra presencia.

La ruta va descendiendo hacia el cauce del río Ibor atravesando típicos cultivos de olivar, desde esta distancia podemos observar la espectacularidad del encajonamiento del río Viejas abriéndose camino a través de la falla transversal del Cancho de las Narices hacia el que nos dirigimos, para desembocar en el río Ibor.

Durante la bajada pasamos por el yacimiento de Cloudina carinata (Geositio nº 39) situado a unos 2 kilómetros de Castañar de Ibor. Se trata de uno de los restos fósiles mas antiguos de la Península Ibérica (primeros fósiles de metazoos mineralizados, de 550 a 540 millones de años). Fue descrito por primera vez en España en los años 80 por Teodoro Palacios Medrano, que actualmente dirige el área de paleontología de la Universidad de Extremadura. La existencia de este fósil en la zona ha sido uno de los recursos geológicos clave para la declaración de la comarca como Geoparque (más información de este fósil aquí).

Continuamos el camino hacia el río Ibor cruzando el mismo por el puente de la carretera y observando desde arriba la piscina natural creada por una pequeña represa de piedras y utilizada como zona de baño en verano por propios y foráneos. Unos metros más adelante, nos encontramos con una cascada denominada popularmente como Salto de la Luz a la que vierten las aguas sobrantes que discurren por el canal artificial hasta la central hidroeléctrica.

Carretera de Robledollano. Cancho de las Narices al fondo.
Seguimos por la carretera que discurre paralela al cauce del río Viejas donde avistamos una fortuita garza real en el tramo del río donde se encuentra la presa que abastece de agua la central.

Nos vamos acercando al impresionante Cancho de las Narices, denominado así por la similitud de sus oquedades con las fosas nasales. Se trata de un impresionante farallón de cuarcita en el que se observan diferentes oquedades, algunas de ellas naturales producto de fracturas y erosión de las rocas y otras, parece ser, artificiales producto de la actividad minera del hombre (puesto que desde la carretera es prácticamente imposible acceder a la pared de cuarcita, en breve pediremos permiso para poder entrar por el camino que hay en la parte de atrás del cancho, que pertenece a una finca privada e investigar esta última posibilidad).

Al llegar a nuestro destino podemos apreciar un espejo de falla (Geositio nº 25), consecuencia de las altas temperaturas alcanzadas en este punto por la fricción producida en el desplazamiento horizontal de dos inmensos bloques de rocas que dieron lugar a una de las abundantes fallas transversales que existen en la zona.
Debido a esta fractura del terreno el  río viejas varió su curso normal paralelo al Ibor aprovechando el nuevo paso mas fácil de seguir, hasta desembocar en el anterior (a los ríos que desvían su curso debido a la fractura del terreno por causa de una falla se les llama ríos subsecuentes). El nombre de espejo esta relacionado con la capacidad de esa superficie de reflejar los rayos del sol cuando incide sobre ella directamente.
Espejo de Falla

Regresamos por el mismo camino donde a nuestro paso por la finca de Rontomé (famosa en la zona por la elaboración de queso de cabra y por su riqueza cinegética) tuvimos ocasión de ver 4 ciervas (2 madres con sus crías).

Fuente de "La Junta"
Aproximadamente 1 km después de haber pasado el río Ibor, nos desviamos por el denominado camino de la Junta que nos lleva directamente a la fuente del mismo nombre debido a su cercanía a la "Junta de los Ríos" (desembocadura del Viejas en el Ibor). Es una fuente a la que viene mucha gente de los pueblos del entorno a por agua.

Terminamos la ruta de nuevo en el pueblo de Castañar de Ibor.






Falla transversal del Cancho de las Narices. Esquema realizado sobre Google Earth.



Plano de la ruta con los accesos.

miércoles, 4 de enero de 2012

RUTA "HELADORA" A LA DEHESA MOHEDA ALTA.

Hoy día 4 de enero hemos ido a visitar el Parque Periurbano de Conservación y Ocio de la Dehesa de Moheda Alta, que se encuentra ubicado en el termino municipal de Navalvillar de Pela.

De camino al parque nos vimos envueltos en una densa niebla, que nos impidió disfrutar de la mañana como nos hubiese gustado.

Comenzamos realizando una ruta circular de aproximadamente 4 km que integra dos de las rutas propuestas en el folleto de  información. Comenzamos con la ruta denominada "EL MAJADAL". Se inicia en el camino de entrada al Centro de Interpretación, con una buena señalización y con una muy baja dificultad. A unos pocos metros de empezar encontramos una bifurcación tomando el camino de la derecha que es el de la ruta antes mencionada.

En la primera parte de la ruta se atraviesa la dehesa de Moheda Alta, donde nada mas comenzar a caminar nos encontramos con grandes bandadas de estorninos o tordos que nos acompañarán a lo largo de toda la ruta. Rápido comenzamos a ver grupos familiares de grullas posadas en el suelo y echando a volar a nuestro paso (el grupo familiar permanece junto durante el invierno y es normal ver al pollo nacido en primavera acompañado por sus padres en todo momento).

Nuestro paseo por la zona también nos ha permitido ver un pequeño zorro corriendo a lo lejos y otras aves como la abubilla, águila ratonera, cigüeña blanca, petirrojos, gorriones, etc.

Después de 1,5 km. llegamos a un observatorio o mirador de aves denominado " El Majadal", desde donde observamos extensos campos de arrozales y charcas plagados de zancudas, acuáticas y limícolas. Debido a la densa niebla nos fue imposible reconocer muchas de las especies acuáticas, aun así, pudimos ver otros sin fin de grullas, cigüeñas blancas, cigüeñuelas,sgarcetas,spatos azulones, avefrías, etc.

Continuamos la ruta hasta el observatorio de " El Espino" desviándonos a la derecha justo antes de llegar al observatorio, hacia Embalse de Moheda Alta donde normalmente también se observan aves típicas de esta época. En este caso y debido al intenso frío y la densa niebla no pudimos avistar ninguna especie nueva.

Regresamos hacia el centro de interpretación tomando la ruta " EL CONVENIO" que de nuevo atraviesa la dehesa de Moheda Alta, en este caso entre encinas muertas o moribundas afectadas por la enfermedad de LA SECA (información sobre la enfermedad de la seca de la encina).

Una de las encinas emblemáticas de la Dehesa de Moheda Alta (muerta ya por esta emfermedad) es la famosa "encina del Convenio". Es uno de los símbolos de la Dehesa de Moheda Alta, ya que llegó a ser el árbol más importante y renombrado de la zona por sus espectaculares dimensiones y edad (estimada en más de 500 años). En la antigüedad, bajo su enorme copa se reunían alcaldes, propietarios y pastores de la zona para acordar el reparto de la montanera y los pastos de las grandes dehesas, propiedad del Real Monasterio de Guadalupe. Aún se puede contemplar su impresionante tronco que sigue alzándose sobre el resto de los árboles.


De nuevo hemos vuelto a ver aves típicas de la dehesa como la abubilla, rabilargo, estornino, etc. Al final de la ruta  han venido a despedirnos una tarabilla común y una collalba negra.

Con la intención de volver en un día claro y despejado (y con más calorcito) para poder observar el mayor nº de especies diferentes regresamos a la "heladora" biblioteca de Cañamero para escribir este artículo.